Mi hijo no habla.

La comunicación es el acto consciente de intercambiar información entre dos o más participantes con el fin de transmitir o recibir un mensaje, en una situación concreta denominada contexto, mediante un código común y a través de una vía o canal.

Para iniciar la comunicación debemos primero tener la intención de hacerlo, para después, elaborar un mensaje. En esta entrada del blog nos centraremos en la elaboración de un mensaje oral, dado que el lenguaje es el instrumento de comunicación propio del ser humano. Abordaremos el  desarrollo de la comunicación y del lenguaje atendiendo al desarrollo normalizado con el fin de poder detectar lo más tempranamente posible las dificultades y poder atajarlas con las medidas terapéuticas adecuadas.

El lenguaje es sólo un aspecto más del desarrollo global del individuo y su desarrollo del es un proceso complejo que tiene lugar en interacción y en paralelo con los distintos ámbitos del desarrollo: desarrollo neurológico (que controla la actividad perceptivo-motora), desarrollo del aparato auditivo, desarrollo cognitivo (desarrollo del pensamiento) y desarrollo socioafectivo. En el sistema lingüístico se reconocen tres dimensiones: forma (fonética, fonología y morfosintaxis), contenido (semántica) y uso (funciones pragmáticas).

Edad  Pragmática
(USO)
Semántica
(CONTENIDO)
Morfosintaxis
(FORMA)
Fonética/Fonología
(FORMA)
Primer año
(0-12 meses)
Adquiere los mecanismos básicos de la comunicación no verbal:
-Relaciona la voz humana e identifica voces familiares.
-Presta atención a la cara del adulto
-Ríe en voz alta
-Diálogo vocal con el adulto:
protoconversación.

Recursos para
comunicar:
jerga, señalar, gestos naturales,
si/no corporal.
Se interesa por el
entorno Interpreta
expresiones
Comprende:
palabras y expresiones
apoyándose en la prosodia y órdenes
sencillas.
Puede utilizar dos o tres palabras de forma general
(agua, nene/a…).
Identifica voces
familiares
Vocalizaciones
Reduplicaciones
silábicas
Repite palabras*El desarrollo de la
comunicación y el
lenguaje se favorece con la locomoción (se
desplaza para alcanzar objetos y conocerlos).
12-24 meses.

 

Usa el lenguaje para pedir, expresar deseos y rechazos,
nombrar y compartir situaciones.
Conoce y nombra objetos y acciones de la
vida diaria.
Incorpora palabras nuevas
Primeras palabras
Palabra-frase
Comienzan a unir dos
palabras Incorpora
negación y pregunta.
Habla telegráfica
Habla infantil:
simplificaciones de
lenguaje (estrategias de aproximación a las palabras).
Enfados, rabietas y
frustración cuando no es entendido.
24-36 meses  Gran interés por el entorno: mira, explora, pregunta por el nombre de las cosas.
Gran interés por el lenguaje.
Comienza a relatar
acontecimientos personales.
Comprende situaciones,
órdenes complejas, adjetivos sencillos (grande), los usos de los objetos. Amplía su vocabulario
Oraciones simples de 3 elementos.
Comprende y expresa oraciones
negativas, afirmativas e interrogativas.
Usa artículos, pronombres y marcadores del plural.
Comienza a usar
oraciones coordinadas sencillas.
Se le entiende mejor,
aunque existan errores
de articulación,
principalmente con /d/,
/z/, /s/, /r/ y /r/ fuerte.
Simplificación de
sinfones (/tabajo/ por
/trabajo/).
36-72 meses  Incorporación del lenguaje al  juego.
Narraciones más complejas.
Discurso más organizado.
Relata con detalles cuentos que ha escuchado.
Describe.
Le gusta jugar con el lenguaje e inventarse historias.
Comprende
órdenes que impliquen negación,
contrarios, adivinanzas,
bromas…
Aumento de vocabulario expresivo y comprensivo.
Uso adecuado
de los distintos
tiempos y modos
(conjugación
verbal compleja).
Coordina género
y número.
Emplea oraciones
subordinadas.
Pueden existir errores en la articulación de /r/ y en los sinfones que la contienen.

A los cuatro años el lenguaje de un niño es como el de un adulto, permitiéndoles errores articulatorios, pero siendo funcional y con sentido. Entre los siete y ocho años, se llega a un completo dominio del lenguaje.

En MarBel, atendemos a las necesidades comunicativas y estimulamos el desarrollo del lenguaje y, una vez que ha aparecido este, trabajamos sobre las posibles alteraciones que puedan darse y limiten la comunicación.